Los tonos claros y cremosos del arce duro, que van del beige suave al ámbar pálido, crean una atmósfera luminosa y aireada que puede hacer que cualquier habitación se sienta abierta y espaciosa. Su veta fina y recta, a menudo acompañada de sutiles remolinos o motas, aporta una textura suave y discreta. Disponible en anchos de 3", 5" y 7".